El cantante colombiano reveló que llegó a obsesionarse con la comida para cumplir con las exigencias físicas de campañas publicitarias y reconoció que todavía enfrenta episodios de ansiedad.
🎤 Detrás de los músculos, las campañas de moda y el éxito internacional, Maluma vivió una etapa que pocos conocían. El cantante colombiano reveló que sufrió un desorden alimenticio debido a la presión por mantener una figura marcada y cumplir con los estándares físicos que le exigían algunos compromisos profesionales.
La confesión se produjo durante una conversación sobre salud mental en la Semana Billboard de la Música Latina, celebrada en Miami. Allí, el artista habló abiertamente sobre su relación con la comida, los episodios de estrés que experimentó y el proceso que ha seguido para cuidar su bienestar emocional.
“Yo tenía un desorden alimenticio y no sabía”
Juan Luis Londoño Arias, nombre real del artista, explicó que durante una etapa de su carrera comenzó a desarrollar una relación poco saludable con la comida, especialmente cuando debía prepararse para campañas publicitarias y sesiones fotográficas.
“Yo antes tenía una obsesión con la comida, yo tenía un desorden alimenticio y yo no sabía”, reconoció el intérprete.
Según contó, la presión aumentaba cuando debía conseguir un cuerpo marcado en poco tiempo. Las exigencias relacionadas con su apariencia lo llevaban a preocuparse constantemente por la grasa corporal y por lo que podía comer antes de cada compromiso.
“Se viene una campaña, hay que estar con los cuadritos y toda la vuelta. Pero después pensaba en el tiempo, tenía 15 días y cómo carajos iba a hacer eso en 15 días para perder grasa”, relató.
El cantante también recordó que llegó a recibir recomendaciones alimentarias restrictivas, basadas en consumir principalmente agua, pollo y lechuga. Con el tiempo, comenzó a reconocer el impacto que esas exigencias estaban teniendo en su bienestar.
“Estaba rayado de la cabeza”: la presión detrás de su imagen
Maluma también hizo referencia a su participación en campañas de moda, entre ellas las relacionadas con Calvin Klein, donde su imagen física ocupó un lugar destacado.
“Así ustedes me vean aquí que ‘ah, Calvin Klein, que los cuadritos y toda la huevonada’, yo estaba rayado de la cabeza”, expresó.
El artista recordó que durante ese período experimentó dolores de cabeza frecuentes y altos niveles de estrés. Sus declaraciones dejaron ver una realidad diferente a la imagen de seguridad y éxito que suele proyectar ante el público.
Para afrontar esa etapa, aseguró que recurrió a la terapia y comenzó a introducir cambios en sus hábitos cotidianos. También mencionó el libro Hábitos atómicos, de James Clear, como una de las herramientas que le ayudaron a reflexionar sobre sus comportamientos.
Actualmente, afirmó que intenta mantener una alimentación equilibrada y prestar más atención a las necesidades de su cuerpo, sin centrar sus esfuerzos exclusivamente en conseguir resultados físicos rápidos.
Maluma reconoció que todavía lucha contra la ansiedad
Aunque ha avanzado en su proceso personal, el cantante aclaró que la ansiedad continúa presente en su vida.
“Todavía siento mucha ansiedad. Sería un mentiroso si me siento aquí y digo que la vida es color de rosa”, manifestó durante la conversación.
El colombiano explicó que procura comenzar cada día identificando los temores y las preocupaciones que necesita afrontar. Para él, reconocer esas emociones hace parte de un proceso que continúa construyendo.
Su testimonio también puso sobre la mesa la importancia de hablar de salud mental sin ocultar las dificultades que pueden existir detrás de la fama, los compromisos profesionales y las expectativas del público.
La paternidad también transformó su vida
Durante la entrevista, Maluma habló sobre el impacto que tuvo la llegada de sus hijos en su manera de entender la vida.
El nacimiento de París, su primera hija, representó un cambio profundo que describió como una experiencia tan bonita como retadora.
“Cuando nació París fue una revolcada, la más berraca. Fue bonito, fue retador y entré en una dimensión diferente”, recordó.
El artista también se refirió a la llegada de su segundo hijo, Orión, y aseguró que esta nueva etapa le ha permitido vivir la paternidad desde otra perspectiva. En ese proceso, destacó la importancia del acompañamiento profesional para comprender sus emociones y adaptarse a los cambios.
Entre las confesiones personales y sus nuevos logros musicales
Las declaraciones coincidieron con una etapa de actividad profesional para el cantante, quien recibió seis nominaciones distribuidas en cinco categorías de los LOS40 Music Awards Santander 2026, cuya ceremonia está prevista para noviembre.
Además, Maluma se emocionó al recordar Hawái, uno de los éxitos más importantes de su carrera. Explicó que sus lágrimas estaban relacionadas con el agradecimiento por lo que ha conseguido y no solamente con la nostalgia.
“Uno en esta carrera se pierde mucho, hay demasiada ambición y cuando esa ambición llega, uno pierde el rumbo”, reflexionó.
En Eje 360 te contamos las confesiones de Maluma sobre la presión física, la ansiedad y los aprendizajes que han marcado su camino personal y profesional.