Una escena de ‘MasterChef Celebrity Colombia’ que se emitió en 2023 terminó convirtiéndose, según el relato de Diego Sáenz, en uno de los momentos más difíciles que ha vivido el presentador y músico.
En una entrevista con la emisora Tropicana, Sáenz aseguró que recibió fuertes críticas y amenazas de muerte después de que una escena del programa fuera presentada de una manera que, según él, cambió completamente el contexto en el que ocurrió.
El comunicador afirmó que la situación llegó a afectarlo emocionalmente y que durante varios días prefirió permanecer encerrado en su casa.
Una escena que habría cambiado de contexto
El episodio se habría originado durante una de las pruebas del reality. Sáenz explicó que, mientras se realizaba la grabación, ocurrió un inconveniente técnico porque el equipo de sonido se quedó sin batería.
Ante la interrupción, el presentador hizo un gesto de molestia.
Sin embargo, según su relato, ese momento fue utilizado posteriormente en la edición del programa mientras una de sus compañeras hablaba sobre una preparación relacionada con su madre.
Al emitirse el capítulo, la combinación de ambas situaciones podía hacer parecer que Sáenz estaba reaccionando con burla o indiferencia frente a la historia personal de la participante.
El presentador aseguró que esa no era la razón por la que había hecho el gesto y que el público no conoció lo que había ocurrido realmente durante la grabación.
“Me amenazaron de muerte”
La emisión del capítulo provocó una ola de comentarios negativos en redes sociales.
Sáenz contó que la situación pasó rápidamente de las críticas por su comportamiento en televisión a mensajes mucho más graves.
“Uno graba y le entrega el alma al diablo. Y como te editen… Algo así me pasó en un capítulo y la gente me empezó a matar”, relató.
El impacto de los mensajes habría sido tal que el presentador decidió limitar sus salidas durante varios días.
“Yo duré deprimido, sin joderte, por ahí unos cuatro o cinco días encerrado en la casa. Me amenazaron de muerte y todo”, afirmó.
Incluso algo tan cotidiano como sacar a pasear a su perro se convirtió en una situación que afrontaba con temor.
“Yo salía a pasear a mi perro y estaba con la sensación de que me iban a hacer algo”, recordó.
En otro momento de la conversación, insistió en el miedo que llegó a sentir ante la posibilidad de encontrarse en la calle con alguna persona que hubiera reaccionado negativamente a la escena.
El problema de juzgar una escena sin conocer lo ocurrido detrás
La experiencia llevó a Diego Sáenz a reflexionar sobre el poder que tiene la edición de un programa de televisión.
Desde su perspectiva, los espectadores reciben una versión de lo ocurrido durante horas de grabación, pero desconocen situaciones que pueden cambiar completamente el significado de una reacción.
En este caso, según su versión, un gesto provocado por un problema técnico terminó relacionado en pantalla con una historia personal de otra participante, generando una interpretación que él considera equivocada.
La polémica también evidenció cómo una situación televisiva puede trasladarse rápidamente a las redes sociales y terminar afectando directamente la vida personal de quienes participan en estos formatos.
La presión de competir en ‘MasterChef’
Sáenz también habló sobre la presión que implica participar en un reality como MasterChef Celebrity, donde diferentes personalidades compiten durante varios meses y permanecen constantemente expuestas a la opinión pública.
“Son 24 egos luchándola cuatro meses por ganar, por estar sobresaliendo por encima del otro”, explicó.
El presentador reconoció que es una persona competitiva y que esa característica también estuvo presente durante su participación en el programa.
Además, señaló que la percepción del público puede cambiar rápidamente dependiendo del desempeño de cada participante.
“Un día eres Superman, un día tú pones un plato y les parece el mejor y al otro día…”, comentó.
Para Sáenz, su paso por MasterChef Celebrity terminó siendo mucho más que una competencia de cocina: también le dejó una experiencia sobre el impacto que pueden tener las redes sociales y las interpretaciones de una escena televisiva.
Su relato volvió a poner sobre la mesa una problemática frecuente en los programas de televisión: lo que ocurre detrás de cámaras puede ser muy diferente a lo que finalmente ve la audiencia en pantalla.