El vallenato colombiano perdió a uno de sus grandes exponentes. Náfer Santiago Durán Díaz, conocido cariñosamente como ‘Naferito’, falleció dejando una historia ligada a uno de los nombres más importantes del folclor nacional: Diomedes Díaz.
Mucho antes de que el país conociera al ‘Cacique de La Junta’ como una de las grandes figuras de la música vallenata, hubo músicos que creyeron en su talento y ayudaron a abrirle camino en una industria que apenas comenzaba a descubrirlo.
Entre ellos estuvo Náfer Durán, quien se convirtió en uno de sus primeros grandes acompañantes y mentores musicales.
Un Rey Vallenato que creyó en un joven Diomedes
La historia de ambos músicos tuvo uno de sus momentos más importantes en 1976, cuando Náfer Durán alcanzó el título de Rey Vallenato en la categoría de Acordeón Profesional durante el Festival de la Leyenda Vallenata.
Ese reconocimiento consolidó a Durán como uno de los acordeoneros destacados de su generación y, posteriormente, su camino se cruzó con el de un joven Diomedes Díaz que todavía estaba construyendo su nombre dentro del vallenato.
Durán terminó convirtiéndose en uno de los primeros acordeoneros profesionales en acompañar al artista guajiro y en una figura importante durante sus comienzos.
🎤 En aquella época, Diomedes todavía estaba lejos de convertirse en el ídolo que años después llenaría escenarios y marcaría una época en la música colombiana.
Fue precisamente durante esos primeros años cuando el respaldo de músicos con mayor experiencia resultó fundamental para que su talento comenzara a abrirse espacio.
‘Herencia Vallenata’, el comienzo de una historia
Uno de los capítulos más importantes de esta relación llegó con ‘Herencia Vallenata’, producción grabada bajo el sello Codiscos y considerada un punto de partida en la carrera discográfica de Diomedes Díaz.
En este trabajo, Náfer Durán aportó su experiencia como acordeonero y también incluyó composiciones propias.
Además, permitió que el joven Diomedes interpretara una de sus canciones: ‘El Chanchullito’.
🎶 Para un artista que apenas comenzaba a abrirse camino, aquella oportunidad representó mucho más que una grabación. Fue uno de los primeros espacios en los que la voz de Diomedes comenzó a hacerse conocida dentro de la industria musical.
Con el paso de los años, aquel joven intérprete terminaría convirtiéndose en uno de los artistas más influyentes y reconocidos de la historia del vallenato.
El mentor detrás de una leyenda
La historia de Náfer Durán y Diomedes Díaz también recuerda una realidad que muchas veces queda detrás de los grandes nombres de la música: ninguna carrera se construye completamente sola.
Antes de los grandes escenarios, los discos exitosos y el reconocimiento nacional, existen músicos, compositores y personas que ayudan a abrir las primeras puertas.
En el caso de Diomedes, Náfer Durán fue uno de esos nombres.
Su aporte no se limitó al acordeón. Su experiencia, sus composiciones y la confianza que depositó en un joven artista ayudaron a que Diomedes comenzara a recorrer el camino que posteriormente lo convertiría en el ‘Cacique de La Junta’.
Se va un juglar, queda su historia
La partida de Náfer Durán representa una pérdida para el folclor vallenato y para quienes conocen la historia detrás de las primeras etapas de la carrera de Diomedes Díaz.
Su nombre queda ligado a una generación de músicos que ayudaron a mantener vivo el vallenato tradicional y que, al mismo tiempo, fueron protagonistas de los primeros capítulos de artistas que terminarían convirtiéndose en leyenda.
🪗 Náfer Durán se despide de los escenarios, pero su acordeón y su historia permanecerán en una parte fundamental de la memoria del vallenato colombiano.
Porque antes de que existiera el ‘Cacique de La Junta’, hubo quienes creyeron en el joven Diomedes y ayudaron a que su voz comenzara a escucharse.