Microsoft aumentó el precio de sus consolas Xbox debido al encarecimiento de la memoria y el almacenamiento, en un mercado donde la creciente demanda de infraestructura para IA también está presionando los costos de los componentes.
Comprar una Xbox será más caro. Microsoft anunció nuevos aumentos en el precio de sus consolas a nivel mundial, justificando la decisión por el incremento en los costos de componentes como la memoria y el almacenamiento.
El ajuste llega después de que la compañía había señalado en junio que esperaba evitar una nueva subida. Sin embargo, el aumento de los costos terminó llevando a Microsoft a trasladar parte de ese impacto a los consumidores.
En Estados Unidos, la Xbox Series S de entrada pasó a costar US$499, un aumento de US$100. En el caso de la versión con mayor capacidad de almacenamiento, el precio aumentó US$150 y llegó a US$749.
En Europa también se registraron incrementos importantes. La Xbox Series S de mayor capacidad llegó a experimentar un aumento cercano a los 200 euros, dependiendo del mercado.
¿Qué tiene que ver la inteligencia artificial?
Aunque pueda parecer extraño, el auge de la inteligencia artificial está relacionado con este fenómeno.
El desarrollo de grandes modelos de IA requiere enormes cantidades de infraestructura informática, incluyendo servidores, memoria y almacenamiento. Esta creciente demanda ha contribuido a presionar el mercado de componentes que también son utilizados en computadores y dispositivos electrónicos.
La memoria RAM es uno de los elementos afectados por este escenario. A esto se suma el aumento en los costos de otros componentes, como las tarjetas gráficas, utilizadas tanto para videojuegos como para ejecutar aplicaciones relacionadas con inteligencia artificial.
Por eso, el incremento de Xbox no ocurre de manera aislada. El encarecimiento del hardware está afectando a diferentes segmentos de la industria tecnológica.
Los jugadores no están contentos
El anuncio provocó críticas entre jugadores y analistas, especialmente por el precio que están alcanzando algunas versiones de las consolas.
La molestia también se relaciona con la antigüedad de la actual generación de Xbox y con el hecho de que los consumidores están viendo aumentos importantes en productos que llevan varios años en el mercado.
Analistas del sector incluso han advertido que los precios podrían continuar aumentando si persisten las presiones sobre los componentes y el almacenamiento.
📉 Xbox atraviesa un momento complicado
El aumento de precios llega además en un momento particularmente complejo para la división de videojuegos de Microsoft.
La compañía ha reportado una disminución en los ingresos de su negocio gaming y recientemente inició una importante reestructuración dentro de Xbox, que incluyó miles de despidos.
El escenario plantea un desafío para Microsoft: mantener la rentabilidad de su negocio de hardware mientras los costos de fabricación aumentan y, al mismo tiempo, convencer a los jugadores de seguir apostando por su ecosistema.
Así, la inteligencia artificial comienza a tener un efecto inesperado sobre el mundo de los videojuegos: no solo está transformando cómo se desarrollan y ejecutan los juegos, también está contribuyendo a cambiar cuánto cuesta el hardware necesario para jugarlos.