La preocupación creció entre los seguidores de la música popular y el bolero colombiano luego de que Alci Acosta, de 87 años, fuera ingresado de urgencia a una Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) en Barranquilla debido a complicaciones de salud.

Su hijo, el también cantante Checo Acosta, ha sido el encargado de entregar información sobre la evolución del artista y confirmó que, pese a permanecer bajo atención médica, su estado se mantiene estable.

Según explicó Checo, el intérprete está respondiendo favorablemente a los procedimientos y continúa bajo un manejo conservador.

“Se encuentra estable, respondiendo muy bien a los procedimientos. Sigue en manejo conservador”, informó el cantante.

Posteriormente, la familia volvió a actualizar el estado de salud del artista y señaló que continúa en la UCI, pero con una evolución positiva.

“Sigue en la unidad de cuidados intensivos, pero gracias a Dios continúa respondiendo satisfactoriamente y esperamos su recuperación”.

La familia mantiene la esperanza de que Acosta continúe mejorando para que, cuando los médicos lo consideren oportuno, pueda ser trasladado a una habitación y posteriormente regresar a su hogar. También agradeció las muestras de cariño, mensajes y oraciones que han recibido de sus seguidores.

Una carrera que hizo historia en la música colombiana

Nacido en Soledad, Atlántico, en 1938, Alci Acosta construyó una carrera artística de más de seis décadas y se convirtió en una de las voces más reconocidas del bolero y la música romántica colombiana.

Su historia con la música comenzó desde muy joven y estuvo marcada por una combinación particular de voz, piano y canciones cargadas de nostalgia, elementos que terminaron convirtiéndose en parte de su sello artístico.

A lo largo de su trayectoria, Acosta interpretó numerosos clásicos que permanecieron en la memoria de varias generaciones. Entre ellos se encuentran “La copa rota”, “El último beso”, “Traicionera” y “No renunciaré”, canciones que ayudaron a consolidar su reconocimiento tanto en Colombia como en otros países de Latinoamérica.

Su música llegó a escenarios y públicos de Ecuador, Perú, México, Estados Unidos y otros países, convirtiéndolo en uno de los artistas colombianos más representativos del género romántico.

Además de su trabajo como cantante, el piano tuvo un papel fundamental en su carrera. Su manera de acompañar sus interpretaciones se convirtió en una de las características que lo diferenciaron dentro de una generación de artistas dedicados al bolero y la música popular.

Un legado que permanece

Con el paso de los años, Acosta redujo sus presentaciones y giras internacionales, aunque continuó apareciendo en homenajes y eventos especiales relacionados con su extensa trayectoria.

Su influencia también se extendió a nuevas generaciones de artistas, entre ellos su hijo Checo Acosta, quien ha desarrollado una reconocida carrera musical en Colombia.

A sus 87 años, el intérprete permanece bajo atención médica mientras sus familiares y seguidores esperan que continúe evolucionando favorablemente.

Por ahora, la familia ha pedido mantener las oraciones y agradeció el cariño recibido, mientras los médicos continúan evaluando su recuperación.