La emergencia por los incendios forestales que afecta al Tolima mantiene en alerta a las autoridades. Ante el riesgo de nuevas conflagraciones, la Procuraduría General de la Nación pidió a siete alcaldías del departamento adoptar medidas inmediatas para garantizar la atención de emergencias.
El llamado está dirigido a los alcaldes de Anzoátegui, Cunday, Herveo, Rioblanco, Roncesvalles, Villahermosa y Villarrica, municipios que, de acuerdo con la información conocida por el Ministerio Público, todavía no cuentan con los convenios necesarios para garantizar el servicio de bomberos.
La Procuraduría solicitó a estas administraciones destrabar las medidas administrativas, presupuestales y contractuales que permitan fortalecer su capacidad de respuesta. También pidió establecer mecanismos temporales de atención mientras se formalizan los convenios.
La advertencia se produce en medio de una emergencia que ya ha requerido el despliegue de más de 300 integrantes de organismos de socorro, autoridades y Fuerza Pública, además de seis aeronaves que apoyan desde el aire las labores para controlar las llamas.
Estos son los municipios afectados
Entre los municipios que han reportado afectaciones por los incendios se encuentran Coello, San Luis, Suárez, Guamo, Venadillo, Lérida, Ambalema, Armero, Cajamarca, Rovira y Carmen de Apicalá.
Las condiciones climáticas que atraviesa el departamento han incrementado el riesgo de incendios de cobertura vegetal y forestales. Por esta razón, el Ministerio Público anunció que continuará haciendo seguimiento a las acciones implementadas por las autoridades locales.
La situación también ha generado preocupación por las consecuencias sobre las actividades agrícolas y ganaderas, especialmente en las zonas rurales donde el fuego ha afectado terrenos productivos.
Más de 50.000 hectáreas afectadas
El Gobierno Nacional informó que la emergencia ha provocado afectaciones en 23 municipios y 507 veredas, mientras que más de 2.600 agricultores se han visto perjudicados.
La superficie afectada supera las 50.000 hectáreas, de acuerdo con el balance presentado por el Gobierno, lo que representa un impacto considerable para las actividades productivas y el territorio rural del departamento.
Ante la magnitud de la situación, se anunció la declaratoria de calamidad pública, una medida que permite a las autoridades adoptar acciones extraordinarias y gestionar recursos para atender la emergencia y avanzar en la recuperación de las zonas afectadas.
¿Qué medidas anunció el Gobierno?
Como parte de la respuesta a la emergencia, el Gobierno anunció un plan especial para el Tolima enfocado en la recuperación ambiental, la productividad y la atención de las comunidades afectadas.
Entre las medidas anunciadas se encuentran 343 subsidios de $65 millones para vivienda rural, además de la entrega de 5.000 toneladas de heno y tamo de arroz para contribuir a la alimentación de los animales afectados.
Las autoridades también señalaron que la recuperación no se limitará al control de las llamas, sino que deberá incluir acciones para recuperar las tierras afectadas y apoyar a los productores que perdieron parte de su capacidad productiva.
“No vamos solo a apagar los incendios, vamos a recuperar lo que el fuego destruyó”, señaló el Gobierno durante la visita al departamento.
La emergencia continúa
Mientras los organismos de socorro trabajan en el control de las conflagraciones, las autoridades mantienen vigilancia sobre las zonas con mayor riesgo y buscan evitar que nuevos incendios aumenten las afectaciones.
La Procuraduría, por su parte, continuará haciendo seguimiento a las actuaciones de las alcaldías para verificar que los municipios cuenten con los recursos y mecanismos necesarios para responder ante nuevas emergencias.
Por ahora, el reto para el departamento no solo está en controlar los incendios que permanecen activos, sino también en atender a las comunidades afectadas, proteger las actividades rurales y recuperar las zonas que fueron impactadas por el fuego.