Una investigación de Human Rights Watch alerta sobre una nueva estrategia de los grupos armados: utilizar las redes sociales para atraer a niños, niñas y adolescentes con promesas de dinero, poder y una supuesta “vida de prestigio”.
El reclutamiento de menores por parte de grupos armados ilegales no es un fenómeno nuevo en Colombia, pero una investigación de Human Rights Watch (HRW) advierte que el problema está tomando una nueva dimensión: las redes sociales se están convirtiendo en un espacio utilizado para captar a menores.
Según datos de la Defensoría del Pueblo analizados por HRW, al menos 1.500 niños, niñas y adolescentes habrían sido reclutados por grupos armados desde 2021. La organización advierte, además, que los casos han aumentado considerablemente desde 2023.
El reclutamiento ahora también ocurre en redes
Human Rights Watch revisó 72 cuentas y 41 publicaciones de Facebook y TikTok relacionadas con grupos armados, en las que encontró contenido que glorifica la vida armada, muestra armas y uniformes y promueve el ingreso a estas organizaciones.
La estrategia no siempre sería presentada directamente como un reclutamiento.
En algunos casos, los investigadores encontraron supuestas ofertas de trabajo que terminarían siendo mecanismos para atraer a los menores. También se identificaron contactos mediante comentarios, chats públicos y mensajes privados.
De acuerdo con la investigación, algunos contenidos muestran una imagen de la vida dentro de los grupos armados asociada con dinero, poder, armas y prestigio, buscando presentar esa actividad como una oportunidad para jóvenes que viven en contextos de pobreza o exclusión.
Y hay un dato que llama especialmente la atención: según la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) citada por HRW, el 44 % de los menores reclutados en 2025 fueron captados a través de redes sociales.
No solo los reclutan para combatir
Una vez dentro de las organizaciones, los menores pueden ser utilizados para diferentes tareas.
La investigación señala que algunos terminan realizando labores de inteligencia, vigilancia y manejo de drones, además de participar directamente en actividades armadas.
Los grupos también suelen trasladarlos a otras regiones para aislarlos de sus familias y comunidades, romper sus redes de apoyo y dificultar que puedan escapar.
La situación es particularmente grave entre las comunidades indígenas.
Según HRW, casi la mitad de los casos documentados corresponden a niños y niñas indígenas, pese a que los pueblos indígenas representan cerca del 4 % de la población colombiana. Además, más del 30 % de los menores afectados tenían entre 10 y 14 años.
Las niñas, por su parte, enfrentan riesgos adicionales, incluida la violencia sexual y la explotación dentro de los grupos armados.
¿Qué encontraron en Facebook y TikTok?
HRW identificó 52 cuentas y 37 publicaciones en TikTok que alentaban a los usuarios a ingresar a grupos armados. En conjunto, algunas de estas cuentas acumulaban más de 85.000 seguidores y determinados videos superaban las 250.000 reproducciones y los 50.000 ‘me gusta’.
En Facebook también fueron identificados perfiles que difundían propaganda, amenazaban a grupos rivales e incluso ofrecían vías de contacto para quienes estuvieran interesados en ingresar.
La organización sostiene que algunos sistemas de recomendación parecían ampliar el alcance de este contenido, aunque esa es una conclusión de HRW y no una afirmación independiente de que las plataformas deliberadamente estén promoviendo el reclutamiento.
¿Qué dicen Meta y TikTok?
Human Rights Watch informó a Meta, propietaria de Facebook, y a ByteDance, propietaria de TikTok, sobre los perfiles encontrados.
Ambas compañías señalaron que sus políticas prohíben el contenido que promueva o apoye organizaciones violentas y que cuentan con mecanismos para detectar y eliminar este tipo de publicaciones. Después de recibir los reportes de HRW, ambas empresas informaron que habían eliminado los perfiles señalados.
Sin embargo, HRW encontró que nuevo contenido similar apareció después de las eliminaciones, lo que evidencia la dificultad de contener completamente este tipo de material.
Hasta US$1.000 por reclutar a un menor
La investigación también encontró que el reclutamiento no siempre es realizado directamente por integrantes de los grupos armados.
En algunos casos participan intermediarios o reclutadores civiles, quienes pueden recibir hasta US$1.000 por cada niño o niña captado. HRW también documentó casos de reclutamiento en escuelas rurales, incluidas instituciones con internados.
La organización señala que los grupos se aprovechan de factores como la pobreza, la exclusión social, la violencia dentro del hogar y las dificultades para acceder a educación.
Un problema que va más allá de las redes
Aunque TikTok y Facebook aparecen como una nueva herramienta, HRW advierte que las redes sociales son solo una parte de un problema mucho más amplio.
La organización realizó 184 entrevistas con funcionarios, trabajadores humanitarios, líderes indígenas y comunitarios, defensores de familia, organizaciones de derechos humanos y niños que fueron víctimas de reclutamiento o estuvieron en riesgo.
Además, Naciones Unidas ya había advertido sobre el uso de redes sociales por parte de actores armados para contactar y reclutar menores, particularmente mediante mensajes que presentan la violencia y las actividades ilícitas como una vía para obtener poder o beneficios económicos.
Para HRW, la respuesta no puede limitarse a eliminar publicaciones. La organización pide fortalecer la prevención en las zonas más vulnerables, la protección de los menores, la investigación de los reclutadores y los mecanismos de cooperación entre el Estado y las plataformas digitales.
El dato que resume la gravedad de la situación: al menos 1.500 menores han sido reclutados desde 2021, y las redes sociales estarían jugando un papel cada vez más importante en la captación.