Nueve incendios forestales permanecen activos en cuatro departamentos de Colombia, mientras el país atraviesa la segunda temporada de menos lluvias del año. El Tolima concentra la mayor parte de las conflagraciones y los expertos advierten que las condiciones climáticas podrían aumentar el riesgo durante los próximos meses.
De acuerdo con el balance preliminar de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), con corte a las 5:00 p. m. del 23 de agosto, también se registran dos incendios controlados.
Tolima concentra la emergencia
El departamento que actualmente genera mayor preocupación es Tolima, donde permanecen bajo seguimiento incendios en:
- Suárez
- San Luis
- Armero
- Coello
- Guamo
La emergencia también alcanza a otros departamentos. En Huila se reporta un incendio activo en Pital, mientras que La Dorada, Caldas, también registra una conflagración.
La situación ocurre durante una temporada que, de acuerdo con los expertos, normalmente presenta condiciones más secas en buena parte de la región Andina.
¿Todo es culpa de El Niño?
No necesariamente.
Benjamín Quesada, climatólogo y decano de la Escuela de Ciencias e Ingeniería de la Universidad del Rosario, explicó que pueden presentarse incendios forestales incluso cuando no está plenamente establecido el fenómeno de El Niño.
La razón es que la región Andina atraviesa normalmente una temporada de menos lluvias durante esta época del año.
Sin embargo, El Niño puede intensificar esas condiciones al favorecer menos precipitaciones, temperaturas más altas y una mayor sequedad de la vegetación.
“Atribuir un incendio puntual a El Niño no se puede sin haber realizado estudios de atribución”.
Según el experto, lo que actualmente se observa puede entenderse como una temporada seca normal que comienza a ser intensificada por la señal de El Niño.
El problema podría crecer en los próximos meses
Quesada advierte que no es necesario esperar a que el fenómeno climático alcance su máxima intensidad para que sus efectos comiencen a sentirse.
“Basta con que reduzca un poco la lluvia y suba un poco la temperatura durante una temporada que de por sí ya es seca”.
Esta combinación puede dejar la vegetación más vulnerable y facilitar la propagación de las llamas.
En el caso del Tolima, además, existen condiciones locales que pueden aumentar el riesgo, como los valles cálidos, la vegetación seca y algunas actividades agrícolas que utilizan fuego.
“Esto es solo un abrebocas”
La advertencia más fuerte del experto apunta hacia lo que podría ocurrir más adelante.
Quesada considera que los incendios registrados durante los últimos días podrían ser apenas “un abrebocas” de una situación más compleja durante la próxima temporada seca.
Si el fenómeno de El Niño continúa fortaleciéndose hacia finales de 2026 y comienzos de 2027, como proyectan algunos modelos, el déficit de lluvia podría acumularse.
Esto provocaría una mayor pérdida de humedad en suelos y vegetación, aumentando el riesgo de incendios de mayor magnitud durante la siguiente temporada seca.
Autoridades deberán prepararse
Ante este panorama, el climatólogo recomendó fortalecer desde ahora las medidas de prevención.
Entre las acciones señaladas están:
- Restricción y control de quemas.
- Monitoreo permanente de las zonas de riesgo.
- Fortalecimiento de los cuerpos de bomberos.
- Gestión y disponibilidad del agua.
La UNGRD, por su parte, aseguró que mantiene el monitoreo de los incendios, especialmente en el Tolima, en coordinación con las autoridades territoriales y las entidades operativas del Sistema Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres.
El objetivo es determinar cómo evolucionan las conflagraciones y establecer las necesidades de atención y apoyo en cada territorio.
El Tolima, nuevamente bajo la lupa
Por ahora, nueve incendios permanecen activos en Colombia, con el Tolima como el departamento que concentra la mayor cantidad de puntos en seguimiento.
Aunque las autoridades todavía deben determinar el origen y evolución de cada incendio, los expertos advierten que las condiciones de sequedad podrían convertirse en un problema mayor si las lluvias continúan disminuyendo.
🚨 La temporada seca apenas avanza y el llamado de los expertos es claro: prepararse desde ahora podría ser determinante para evitar que los incendios de agosto se conviertan en una emergencia mucho mayor durante los próximos meses.