Tras el fuerte sismo de magnitud 7,4 que sacudió a Colombia esta semana, en redes sociales comenzaron a circular publicaciones que aseguran que ya existen métodos para predecir terremotos. Sin embargo, la realidad es otra: la ciencia aún no tiene la capacidad de anticipar con precisión cuándo, dónde y con qué magnitud ocurrirá un sismo.
¿Por qué es tan difícil predecir un terremoto?
Los terremotos ocurren cuando la energía acumulada durante años o incluso siglos en las fallas geológicas se libera de forma repentina. Aunque los científicos conocen las zonas con mayor actividad sísmica, todavía no existe un método confiable que permita identificar el momento exacto en que esa energía será liberada.
Lo que sí puede hacer la ciencia
Los expertos pueden:
- Identificar las regiones con mayor riesgo sísmico.
- Calcular probabilidades de que ocurran grandes terremotos en un periodo de años o décadas.
- Estudiar el comportamiento de las fallas geológicas.
- Activar sistemas de alerta temprana que avisan segundos antes de que lleguen las ondas más destructivas, una vez el sismo ya comenzó.
¿Y las supuestas señales previas?
A lo largo de los años se han investigado posibles indicadores como cambios en el comportamiento de animales, emisiones de gas radón, alteraciones electromagnéticas e incluso fenómenos atmosféricos. Hasta ahora, ninguno ha demostrado ser un predictor confiable y reproducible, por lo que no son utilizados para emitir alertas oficiales.
Cuidado con la desinformación
Tras un gran terremoto es común que aparezcan mensajes asegurando que “ya se sabía” o que ocurrirá otro sismo en determinada fecha. Las autoridades geológicas y organismos internacionales reiteran que no existe ninguna tecnología capaz de hacer ese tipo de predicciones, por lo que cualquier publicación de ese tipo debe tomarse con precaución.
Lo más importante
Más que intentar predecir un terremoto, la mejor herramienta sigue siendo la prevención: conocer los protocolos de emergencia, identificar zonas seguras, contar con un plan familiar y mantener un kit de emergencias puede marcar la diferencia cuando ocurre un evento de gran magnitud.