Lo que parecía una simple tendencia en el mercado de libros de segunda mano terminó revelando una práctica que ha generado preocupación entre libreros, autores y expertos en propiedad intelectual: empresas vinculadas al desarrollo de inteligencia artificial están comprando millones de libros físicos para escanearlos, convertirlos en datos de entrenamiento y, en muchos casos, destruir los ejemplares originales. 

¿Qué está ocurriendo?

En librerías y anticuarios de Europa y Estados Unidos comenzaron a repetirse pedidos inusuales: compradores adquirían cientos o miles de libros usados, especialmente títulos poco comunes, académicos o difíciles de encontrar.

Tras investigar el destino de esos envíos, varios libreros concluyeron que muchos terminaban en centros de digitalización donde:

  • Se corta el lomo del libro.
  • Se escanea cada página con equipos industriales.
  • Se convierte el contenido en texto mediante reconocimiento óptico (OCR).
  • El ejemplar físico es desechado o reciclado, ya que queda destruido durante el proceso. 

¿Por qué las empresas de IA quieren estos libros?

Los grandes modelos de inteligencia artificial necesitan enormes cantidades de texto para aprender a escribir, responder preguntas y razonar.

El problema es que internet ya no basta.

Cada vez contiene más contenido generado por IA, lo que puede degradar el rendimiento de nuevos modelos si estos aprenden de información producida por otras inteligencias artificiales, un fenómeno conocido como “colapso del modelo” (model collapse). Por eso, los libros impresos publicados antes del auge de la IA son considerados una de las fuentes de conocimiento humano más valiosas. 

El caso que desató la polémica

Uno de los episodios más comentados involucra a la empresa de IA Anthropic.

Documentos revelados durante un litigio por derechos de autor mostraron que la compañía desarrolló un proyecto interno denominado “Project Panama”, cuyo objetivo era adquirir millones de libros físicos, escanearlos y utilizarlos para entrenar modelos como Claude. Para agilizar el proceso, los libros eran cortados, digitalizados y posteriormente descartados. 

¿Es legal?

La respuesta depende del país y del caso específico.

Hasta ahora, algunas decisiones judiciales en Estados Unidos han considerado que entrenar modelos de IA con libros puede constituir un uso “transformativo” bajo ciertas circunstancias. Sin embargo, continúan abiertas numerosas demandas relacionadas con:

  • Derechos de autor.
  • Compensación económica a escritores.
  • Uso de obras sin consentimiento.
  • Procedencia legal de los materiales utilizados para el entrenamiento. 

¿Por qué preocupa a los libreros?

Más allá del debate legal, los anticuarios advierten sobre varios riesgos:

  • Desaparición de ediciones difíciles de conseguir.
  • Pérdida de patrimonio bibliográfico.
  • Aumento del precio de libros usados.
  • Menor disponibilidad de obras especializadas para investigadores y coleccionistas. 

Lo que debe saber

  • 📚 Los libros físicos se han convertido en una de las materias primas más valiosas para entrenar inteligencia artificial.
  • 🤖 Muchas empresas buscan obras que nunca fueron digitalizadas o que contienen información de alta calidad.
  • ⚖️ El debate ya no es solo tecnológico, sino también cultural, económico y jurídico.
  • 📖 Aunque el contenido digital permanece tras el escaneo, la destrucción de ejemplares físicos genera preocupación por la preservación del patrimonio bibliográfico.

¿Qué sigue?

Con el crecimiento acelerado de la inteligencia artificial, es probable que aumente la competencia por acceder a fuentes de conocimiento humano de alta calidad. El reto será encontrar un equilibrio entre impulsar la innovación tecnológica y proteger los derechos de autores, editores y el patrimonio cultural que representan millones de libros alrededor del mundo.