La madre colombiana María Berenice Duque Hencker nació de nombre secular Ana Julia en Salamina, Caldas el 14 de agosto de 1898 y en su oficio religioso fundó la Congregación de las Hermanitas de la Asunción, en donde se caracterizó por el servicio a los pobres y a la promoción social de los niños, jóvenes y mujeres sin distinción de razas ni condición social. Actualmente, la Congregación de las Hermanitas de la Asunción está presente en 15 países de todo el mundo.
En febrero de 2019 el papa Francisco aprobó el decreto que reconocía sus ‘virtudes heroicas’. Ahora, 28 años después de su muerte (25 de julio de 1993 en Medellín), el Vaticano reconoció un milagro atribuido a su intercesión, por lo que será beatificada, convirtiéndose en la primera religiosa caldense en recibir este título.
El milagro que se le atribuye a María Berenice es la curación de la parálisis de Sebastián Vásquez Sierra, un niño que se encomendó a ella luego de que le diagnosticaran una inhabilidad permanente para volver a caminar.
“Para los caldenses y especialmente para los salamineños, es motivo de orgullo este proceso hacia la canonización de la madre María Berenice, porque ha tomado muchos años. Recordemos que ella entregó su vida pastoral en la evangelización hacia los pobres, hacia los niños, hacia las mujeres y a la población más vulnerable y desvalida en nuestro país y en el mundo. Por eso celebramos esta gran noticia”, manifestó Juan Pablo Ospina Rosas, Alcalde de Salamina.