Esta semana la Organización Mundial de la Salud – OMS, reportó el primer caso de la enfermedad provocada por el virus de Marbugo del cual se sabe que es extremadamente virulento y provoca fiebre hemorrágica.

Al momento no tiene ningún tipo de tratamiento ni vacunas, tratándose de lo que se podría denominar como un ‘primo’ del Ébola aunque con una mortalidad más baja.

En un pueblo al sur de Guinea, fronterizo con Sierra Leona y Liberia, se registró el caso de un hombre que falleció el 2 de agosto tras la aparición de síntomas el 25 del mes anterior, informó la OMS.

Por lo menos 155 casos cercanos a éste se han presentado y las autoridades sanitarias les están haciendo un seguimiento cercano, dado que tres miembros de la familia del fallecido y un trabajador de la salud, fueron catalogados como contactos de alto riesgo.

Cabe resaltar que este caso se presentó dos meses después de que Guinea, reconocido como uno de los países más pobres del mundo, declarara el fin de la epidemia del Ébola, que tuvo sus inicios a principio de 2021 y que dejó al menos 12 fallecidos.

¿Qué se sabe del virus de Marburgo?

  • Su nombre proviene de la ciudad donde fue descubierto por primera vez en 1967 en la ciudad alemana de Marburgo, inicialmente con el nombre de fiebre hemorrágica, en un laboratorio cuyo personal estuvo en contacto con monos que presentaban la enfermedad, importados de Uganda.
  • Se transmite al ser humano a través de los murciélagos de la fruta (rosettus), habitualmente considerados como los huéspedes naturales de este virus. Sucede a través del contacto directo de los fluidos corporales de las personas infectadas o con superficies o materiales, según la OMS.
  • Los primero síntomas son dolores musculares, dolores de cabeza y conjuntivitis, acompañados por malestar en la garganta, vómitos, diarrea, erupciones cutáneas y hemorragias.
  • Su periodo de incubación es de 2 a 21 días y después manifiesta sus síntomas de forma repentina con fiebre alta, cefaleas intensas y malestar general.
  • Según la OMS se están desarrollando varios tratamientos a base de productos sanguíneos, terapias inmunitarias y tratamientos con medicamentos para tratar los síntomas específicos que mejoran la tasa de supervivencia.