Tras la captura en Haití de los 21 colombianos involucrados en la matanza de Jovenel Moise, se conoció gracias a la confesión de uno de ellos, en condición de militar retirado, que siete de sus compañeros habrían sido los actores materiales del hecho que enluta hoy a Puerto Príncipe.
Además de haber recibido impactos de arma de fuego, las pruebas forenses hablan del sometimiento a torturas que recibió el presidente haitiano pues su cuerpo presentaba fracturas en un brazo y un pie. En el atentado también resultó herida de gravedad su esposa, quien se recupera en un hospital de Fort Lauderdale, mientras que sus dos hijos fueron trasladados a un lugar desconocido por la opinión pública.
La policía de Haití se mantiene en su hipótesis de que un comando de mercenarios colombianos habría acabado con la vida de Moise, no obstante, sus familias sostienen que ellos no sabían de que se iba a tratar el trabajo para el que viajaron hasta Puerto Príncipe.
Además de la muerte del primer mandatario, Haití se ve sumergido en una enorme crisis política y social que parece incrementarse con el paso de los días, a medida que se tratan de esclarecer los hechos en los que Colombia se ve involucrada. Se espera que se puedan concluir en los próximos días, los trámites necesarios para la repatriación de los cuerpos de los tres militares retirados que murieron en medio de lo sucedido, al igual que se dé el contacto de la comisión colombiana que viajó a Puerto Príncipe con los exmilitares detenidos.