Haití se robó la atención del mundo hace unos días tras conocerse el asesinato del Presidente de Haití en donde 17 colombianos habrían tenido participación, 15 de ellos militares retirados que fueron reclutados por cuatro empresas de seguridad colombiana, que pagaron sus tiquetes aéreos y viajaron en dos grupos a finales de mayo y comienzos de junio.
En conversación con el primer ministro haitiano, Claude Joseph, el presidente Iván Duque acordó el envío de una comisión investigadora para ayudar a “encontrar la verdad sobre los autores materiales e intelectuales del asesinato del presidente Moise”.
Mientras tanto, en Puerto Príncipe la rápida reacción de la policía haitiana resultó con la captura 15 de los colombianos mientras que los otros murieron en un enfrentamientos con las autoridades locales. Estos últimos fueron identificados como Duberney Capador Giraldo, retirado del Ejercito con grado de sargento viceprimero y Mauricio Javier Romero Medina, quien fue soldado profesional.
Desde la Asociación Colombiana de Oficiales Retirados de las Fuerzas Militares (ACORE) se dio rechazo a la participación de cualquier miembro de la institución militar, en servicio activo o en condición de retiro, en cualquier tipo de actividad ilegal o delincuencial dentro y fuera del país.
Finalmente, éste se trataría del primer caso del que se tiene noticia en América sobre el reclutamiento de mercenarios colombianos que atraídos por salarios en dólares, se trasladan a otros países dada su experiencia en la lucha contra las guerrillas, teniendo en cuenta su conocimiento de fuerzas especiales, operaciones de comando, manejo de explosivos y francotiradores.