Jovenel Moise, presidente de Haití, fue asesinado en las últimas horas tras recibir un ataque perpetrado por un grupo de hombres armados que hablaban español e inglés, asaltando su residencia en la madrugada en el barrio de Pelerin de Puerto Príncipe.

Así lo informó el Primer Ministro Claude Joseph, advirtiendo que la Primera Dama Martine Moise resultó herida de bala en el hecho. Además, calificó lo sucedido como “un acto de barbarie” e invitó a sus compatriotas a mantener la calma indicando que la situación de seguridad del país está bajo control.

Este suceso se presenta dos meses antes de que se cumplan las próximas elecciones presidenciales y legislativas a celebrarse el 26 de septiembre, en las que el hoy fallecido mandatario no podía ser candidato puesto que había convocado para este mismo día un referéndum para aprobar una nueva constitución, proyecto que no contaba con el respaldo de la oposición y tampoco de la comunidad internacional.

A la crisis de seguridad de comienzos de junio por luchas territoriales entre bandas armadas que se disputan el control de los barrios más vulnerables de Puerto Príncipe, se suma ahora una crisis política que viene desde el año 2018 cuando Haití pasó por un momento realmente difícil y llegó a su punto de estallido el pasado 7 de febrero cuando se denunció que la oposición tramaba un golpe de Estado con el apoyo de jueces.