El Reino Unido y Noruega finalizaron el tendido del cable eléctrico submarino más largo del mundo, según anunció este martes Statnett, operador de la red eléctrica del país nórdico.
El cable tiene un largo de 720 km y el costo estipulado está entre los 1.800 y 2.400 millones de dólares, está ubicado exactamente en el North Sea Link que conecta con Suldal, ubicada en el suroeste del país escandinavo, con Blyth en Inglaterra.
Thor Anders Nummedal, director del proyecto por parte de Statnett, indicó que, “cuando el viento sopla con fuerza en Inglaterra y la producción de energía eólica allí es elevada, podremos en Noruega comprar electricidad barata a los británicos y entretanto dejar el agua en nuestros embalses de las represas hidroeléctricas”.
El proyecto permite intercambiar energía eólica o solar producida en Alemania por la energía hidroeléctrica producida en Noruega.