Después de llevar décadas hundido, un grupo de buzos descubrió el buque de los sueños, sus restos se descubrieron en 1985 en las profundidades del océano en la costa de Terranova en Canadá.
El violín que se tocó y partituras interpretadas por los músicos, a pesar de llevar 73 años sumergidas en el océano, estas obras fueron recuperadas y exhibirlas en algunos museos.
La campana que advirtió, se recuperó en la primera expedición de 1985 y actualmente se exhibe en el Museo del Titanic en Massachusetts.
Un abrigo en perfecto estado y un reloj que marca la hora exacta en la que se hundió el barco, congelada para siempre en el tiempo.
El menú de la última comida que se sirvió en el barco, vendiéndose por 83.000 dólares, huevos Argenteuil, consomé fermier y pollo, fue lo que consumieron los pasajeros.
En tercera clase se encontró un chaleco, de un hombre llamado William Henry Allen y que se vendió en una colección en 2012, además, se encontró un brazalete de oro rosa, un par de guantes y perfumes.