Cada ojo tiene seis músculos encargados de regular el movimiento en todas las direcciones posibles, es por esto que los ojos se mueven perfectamente sincronizados.
Dentro de tantas funciones de los ojos, una que se resalta constamente es que son los que productores de la sensación de profundidad, que ayudan con los reflejos y reacciones.
Si los ojos no se movieran al unísono, veríamos doble. Sin embargo, no se trata de una habilidad innata, sino adquirida
Para que la visión no sea doble, el cerebro explota un sistema de retroalimentación, donde se ajusta la precisión de las longitudes en los músculos que controlan los ojos. David Guyton, profesor de oftalmología, explica que “cada ojo tiene seis músculos encargados de regular el movimiento en diferentes direcciones, y cada uno de esos músculos debe activarse simultáneamente en ambos ojos para que se muevan al unísono”.
Además, el profesor asegura que “en realidad, si lo piensas, es bastante sorprendente, ya que el cerebro tiene un sistema neurológico que está fantásticamente organizado porque aprende con el tiempo cuánta estimulación debe enviar a cada uno de los 12 músculos para cada dirección a la que se desea apuntar con la mirada. Lo más increíble, por tanto, es que no se trata de una habilidad innata, sino adquirida. Por ello, cuando un bebé nace, sus habilidades de enfocar con la mirada aún no son perfectas y sus movimientos oculares nos parecen extraños: será alrededor de los tres o cuatro meses de vida cuando la perfeccionen. “La mayoría de las personas lo mantienen hasta los 80 años aproximadamente, pero la edad nos hace perder lentamente la capacidad con el tiempo”.