Una pirámide en Samoa es denominada la más misteriosa del mundo, debido a que está enterrada en un bosque de la Polinesia como la estructura más extraña de la tierra.
No se escucha algún otro ruido, únicamente el canto de un particular grillo lejano y el sonido que el viento hace contra las hojas de los árboles, la zona boscosa hace que sea imposible saber dónde te encuentras si no alzas la cabeza hacia el cielo, pues el infinito bosque que cubre una isla oceánica, al fondo se logra evidenciar la estructura más antigua y grande de la Polinesia: Pulemelei Mound.
La arquitectura de esta pirámide es a base de piedras de basalto y tiene una altura alrededor de 12 metros en el borde sur y siete en el norte. Las excavaciones que comenzaron en 1965 han revelado que probablemente se construyó en algún momento entre los años 1100 y 1400 y que dejó de usarse, por motivos que aún no se conocen, entre 1700 y 1800, pues esta obra fue construida con una plataforma base hecha de piedras volcánicas.
No se sabe si la pirámide fue erigida para ritos ceremoniales o si se usaba para la curiosa caza.
Greg Jackmond, arqueólogo del Centro de Estudios de Samoa, expresó que “a principios de los años 2000 encontramos que podía haber sido creado con propósitos ceremoniales. La clave es descubrir si realmente se realizaban estas reuniones en la base de la pirámide”. Sin embargo, muchos autóctonos de la zona parecen tener otras ideas: “Recuerdo haber oído en alguna ocasión que el Pulemelei se utilizaba para un motivo más frívolo: la caza de pájaros”.