En la noche anterior, durante los registros de control en establecimientos públicos nocturnos, fueron halladas cinco adolescentes entre los 16 y 17 años de edad.

Estas jóvenes fueron dejadas a disposición de la Comisaria de Familia con el fin de restablecer sus derechos para después ser entregadas a sus progenitores; de igual forma, la policía de infancia y adolescencia realizó dos comparendos a los establecimientos y les fue suspendida inmediatamente la actividad comercial por permitir el ingreso de las adolescentes  y por no controlar el aforo y las restricciones.

Las autoridades  detectaron que existe una falta de control, primero de los padres de familia, y segundo, de los propietarios y administradores de estos establecimientos, permitiendo el ingreso y presencia de niñas, niños y adolescentes en estos lugares, presuntamente consumiendo licor.

En otras acciones, adelantaron actividades de prevención a la explotación laboral y peores formas de trabajo infantil, obteniendo como resultado dos niños dejados a disposición del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF).