Actualmente el mundo continúa luchando contra la propagación del Covid-19, por su parte, Israel no deja de llamar la atención por la decisión de sus gobernantes quienes aseguran que ya es posible salir a las calles sin tapabocas.

Desde hace un año nadie podía salir a la calle sin su mascarilla, todo el mundo aterrorizado y con pánico, pero este domingo los israelíes dejaron a un lado este mecanismo de protección tomándolo como una nueva oportunidad de vida.

Según un balance de la AFP, esta pandemia ha dejado al menos 3’011.975 muertos en todo el mundo y 140,6 millones de casos registrados, este domingo a partir de fuentes oficiales, se conoció que el mismo día en que Israel dice adiós al tapabocas, Alemania conmemora a los 80.000 fallecidos, víctimas de la pandemia.

Pero Israel, con su decisión, también se convierte en una luz de esperanza de regreso a esa normalidad que el mundo perdió hace más de un año, cuando el virus atenazó al planeta y le impuso a la humanidad tres condiciones básicas para enfrentarlo: el uso del tapabocas, que en poco tiempo se volvió paisaje, el lavado meticuloso de las manos y el aislamiento social.

Este domingo por la mañana, Jerusalén rompió ese paisaje. A las 9:00 de la mañana, hora local, en el cruce de las calles Jaffa y King Georges, varios pasajeros salían de los autocares y del tranvía y se quitaban el tapabocas al poner un pie en la calle. Dentro de los transportes es obligatorio su uso, pero fuera, al aire libre, ya no.