Ayer se conoció un documento referente al proyecto de reforma tributaria donde se confirma que a partir del primero de julio de este año y hasta el 31 de diciembre del mismo, se establecerá la autorización a las ciudades capitales de instalar peajes dentro de su jurisdicción en las vías que se encuentren a su cargo, exceptuando las vías del orden nacional, esto con el fin de que puedan financiar la construcción y el mantenimiento de infraestructura de movilidad.

En consecuencia, dice además que no se necesitaría un concepto del Ministerio de Transporte, pero sí autorización del concejo municipal o distrital.

La idea sería cobrar peajes a todos los usuarios de las vías, excluyendo a las bicicletas, máquinas extintoras de incendios de los Cuerpos de Bomberos Voluntarios, ambulancias, vehículos de las Fuerzas Militares y de la Policía Nacional y vehículos oficiales del Inpec y otras instituciones.

Las tarifas no se tienen aún definidas, ya que tendrían que ser determinadas por la autoridad distrital o municipal competente y el recaudo estaría a cargo de la respectiva entidad pública responsable de la prestación del servicio.

Según se indica en el documento: “Para la determinación del valor del peaje, se tendrá en cuenta un criterio de equidad fiscal y el beneficio recibido por los contribuyentes en aspectos de movilidad urbana”.

También, se contemplan tarifas diferenciales en proporción a las distancias recorridas, características vehiculares y costos de operación.