Daniel Quintero, alcalde de Medellín, designó como Gerente General de EPM al Ingeniero Jorge Andrés Carrillo, esta decisión se da tras la renuncia de Alejandro Calderón Chatet, quién había sido nombrado el pasado 5 de abril y cuya designación había estado rodeada de polémica por haber puesto en su hoja de vida una trayectoria académica que no había sido convalidad y su relación con empresas offshore en Panamá.

Tras conocer el nombre del nuevo gerente se conoció el nombramiento, sectores empezaron a objetar la decisión por cuenta de inhabilidades con base en leyes, decretos y conceptos del Consejo de Estado.

El nuevo gerente era miembro de la Junta Directiva de EPM y de acuerdo con el Alcalde, renunció para asumir el cargo y reemplazar a Calderón.

Es así como la polémica surge porque muchos citan el Artículo 1o del Decreto 128 de 1976 que cita que “los miembros de las juntas o consejos, durante el ejercicio de sus funciones y dentro del año siguiente a su retiro, y los gerentes o directores, dentro del período últimamente señalado, no podrán prestar sus servicios profesionales en la entidad en la cual actúa o actuaron ni en las que hagan parte del sector administrativo al que aquélla pertenece”.

Y otros sectores hicieron referencia a la Ley 489 de 1998 que en el Artículo 102 apunta: “Los representantes legales y los miembros de los consejos y juntas directivas de los establecimientos públicos, de las empresas industriales y comerciales del Estado y de las sociedades de economía mixta en las que la Nación o sus entidades posean 90% o más de su capital social y de las empresas oficiales de servicios públicos domiciliarios, estarán sujetos al régimen de inhabilidades, incompatibilidades, y responsabilidades previstas en el Decreto 128 de 1976”.

Este nuevo obstáculo sobre la habilidad del nuevo gerente se suma a otros que ha venido experimentando la empresa antioqueña. Por ejemplo, en agosto, la entonces Junta Directiva renunció en bloque ante la determinación del Alcalde Quintero de interponer una demanda al consorcio constructor de Hidroituango, CCC Ituango, por $9,9 billones por los retrasos en la obra. Adicionalmente, Fitch Ratings bajó la calificación en agosto a BBB- con perspectiva negativa para las emisiones internacionales por una mayor intervención de la ciudad en EPM. En contraste, Andesco envió un comunicado en el que apoyó la designación del nuevo gerente.