Esta iniciativa comienza a gestarse por los múltiples deslizamientos ocurridos en la ciudad de Manizales, sobre todo en el año 2003, que ocasionaron varias tragedias, derivados especialmente de la ausencia de educación y conocimiento ambiental y de las precariedades de la cultura ciudadana en este tema.

Las tragedias ocurridas mostraron una inadecuada acción humana sobre un territorio tan vulnerable como el que constituye las laderas existentes en el municipio de Manizales.

Por la ola invernal, Manizales y Caldas se han visto afectadas por deslizamientos e inundaciones en viviendas, es por esto que las guardianas de la ladera se encargan de evitar que nuevas familias ocupen zonas de amenaza que ya han sido desalojadas o que antes no habían sido ocupadas.

El alcalde de Manizales Carlos Mario Marín, manifestó referente a esto: “El año pasado invertimos con Corpocaldas 5 mil 200 millones de pesos para la estabilidad de laderas y además, este año, continúan funcionando las guardianas de la ladera y estamos haciendo toda una estrategia para poder sopesar esta temporada de lluvias y conciliamos con los manizaleños para que ayuden a contribuir un granito de arena para que el impacto climático sea menor en los próximos años”

Las Guardianas hacen el mantenimiento preventivo a las obras de mitigación, en especial la remoción de lodo, basuras, escombros y vegetación, especialmente sobre zanjas y canales.