La JEP estableció que por lo menos 6.402 personas fueron muertas ilegítimamente para ser presentadas como bajas en combate en todo el territorio nacional entre 2002 y 2008. Esto es cerca de tres veces la cifra que la jurisdicción recibió al empezar a indagar este fenómeno.

Los mal llamados ‘falsos positivos’ en Colombia no serían 2.248, como reportó la Fiscalía en su informe, sino que habría 4.154 víctimas más de estas  ejecuciones extrajudiciales.

Las distintas fuentes oficiales y no gubernamentales identificaron el periodo de 2002 a 2008 como el de mayor número de víctimas. El resultado muestra que durante este periodo –cuando el país era gobernado por Álvaro Uribe y estaba vigente la política de seguridad democrática– se registró el 78 % del total de la victimización histórica.

Con información de El Tiempo.