Las autoridades del municipio Sabanalarga, Antioquia,  están en alerta y desde anoche desplegaron mecanismos de seguridad. Todo debido a que los miembros de la congregación cristiana de Berea están a la espera de “la llegada del salvador”.

Lo que más preocupa a la comunidad no son los ayunos prolongados ni “la bajada de Cristo”, sino que, cegados por el fanatismo, cometan algún acto que atente contra sus vidas, o peor aún, la de los niños.

El personero del municipio, Luis Fernando Moreno, precisó que la Alcaldía ha estado “muy pendiente del caso”. El grupo cristiano afirma que no se va a generar “ningún suicidio colectivo” ni pondrá en riesgo la vida de sus seguidores ni la de sus niños.