Hace casi dos años miembros de la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomendaban que el cannabis fuera retirado de la lista negra de drogas estupefacientes. Hoy es una realidad, pues la misma institución retiró esta sustancia de la lista IV  (las drogas más peligrosas y bajo control más estricto) gracias a su utilidad médica.

Sin embargo esta sigue estando en la lista de drogas, ahora en la I,  o sea los estupefacientes que están bajo control.

Los países de la UE -excepto Hungría- junto a otros como Argentina, Canadá, Colombia, EEUU, México, Uruguay y Ecuador, entre otros, han respaldado seguir el criterio científico de la OMS.