Hace varios meses la alumna de la de la Corporación Universitaria de Ciencia y Desarrollo (Uniciencia), Diana Heredia solicitó que en su diploma de grado apareciera la palabra abogado y no abogada.

La institución se lo había negado, por lo que Heredia interpuso una tutela con la que logró que en el documento sí se el denominara como abogada.

Esta situación reabre el debate sobre cómo debe referirse a los y las profesionales en Colombia.