Durante el partido ante el Liverpool el 17 de octubre que terminó 2 a 2, el colombiano recibió un balonazo en los testículos. El golpe le provocó un intenso dolor que aún padece.
Esa dificultad seguía presente hasta el encuentro contra Southampton, en el que Everton perdió 2-0, y se especula que haya sido debido al dolor testicular.
Por ese motivo James ha iniciado un cuidado especial mediante el uso de una máquina que actúa como como bomba de presión sobre las piernas, para favorecer la circulación de la sangre y reducir hematomas de manera rápida.
Este domingo 1 de noviembre Everton jugará contra Newcastle.