En concreto, 1.997 adultos fueron seleccionados al azar para ver productos simulados del mercado. Se usaron tres tipos de sellos: octágono, círculo, triángulo y el código de barras (este último de control). Y luego de eso respondieron algunas preguntas.
El 49 por ciento afirmó que los sellos frontales octagonales los disuadió de consumir productos ultraprocesados.
El estudio mostró, además, que en el momento de elegir entre dos bebidas de frutas, el 84 por ciento de los participantes consideraron que la que llevaba un sello de advertencia octagonal era la que tenía mayor cantidad de azúcar.
Otro hallazgo importante es que la presencia de los sellos de advertencia en el frente del empaque desanima más a los colombianos a comprar estos productos.