El pasado 13 de agosto una explosión dejó un muerto, un bebé herido y ocasionó daños al CAI (Centro de Atención Inmediata) de la Policía en el barrio Llano Verde, oriente de Cali.

La Policía, en un reciente operativo, capturó dos hombres señalándolos como los presuntos responsables de la detonación de la granada de fragmentación.

El atentado se hizo desde un punto que no fuera visible para los uniformados y así lograron escapar. Pero muchos testigos del hecho ayudaron con la recopilación de toda la información que dio con la captura dos meses después de lo ocurrido.