Cuando estornudamos, inhalamos de forma repentina, de manera muy rápida y casi sin poder detenerlo. Esa es la parte que hacemos como un «aah». Pero luego viene el «chuuu», el sonido fuerte y que todos escuchan. Cuando exhalamos muchos músculos del cuerpo se contraen. Desde que cierras la boca, – hasta que esa presión llega a los pulmones y el aire viaja muy rápido, como si fuera una ráfaga – tu lengua, al estar presionando el paladar, genera un sonido tipo «ch» y como tienes los labios fruncidos sale una especie de «oo».

Las diferencias al escucharlas tienen que ver con las diversas lenguas, pues cada una le dan una fonética distinta. Es «achú», a secas para muchos de habla hispana, es «achoo» para los angloparlantes, es apsik para polacos, hakuson para japoneses y hatschi para alemanes.

En el caso de los sordos, si bien hacen ruido al estornudar, un estudio británico indicó que al no reconocer la palabra de su región porque no la han escuchado antes, simplemente inhalan y exhalan generando un golpe de sonido más nítido y veloz.

Información: Robotitus