Era de Barranquilla, pero que vivía en Ecuador con el ecuatoriano Tyron García Espín. Su cuerpo fue hallado el pasado fin de semana.
Un transeúnte la vio tirada en una zanja de un terreno baldío, estaba desnuda, en avanzado estado de descomposición, con el cuerpo “golpeado, desfigurado, sin un ojo y las manos quemadas”.
El día que fue reportada como desaparecida, lo último que le escribió la mujer por WhatsApp a García Espín fue: “Cuando llegue a casa conversamos”, según el diario Extra, que también recoge unas declaraciones del hombre sobre las últimas horas con su esposa.
“El día anterior habíamos tenido un problema. Pero ya estaba todo solucionado. Cuando salí le di un beso en la frente, la abracé, le dije que a amaba y me fui a trabajar”, dijo García Espín. “A las 17:23 le escribí para preguntarle dónde estaba, me contestó que apenas saliera de trabajo iba a la casa”.
En un audio que la enfermera colombiana le envió a una amiga suya, se confirma que la pareja estaba el proceso de separación pues ella decía que ya no lo soportaba y quería cambiar de ambiente.