Estados Unidos alcanzó ayer las 200.000 muertes de COVID-19, justo seis semanas antes de que el país decida si reelige el mandato del presidente Donald Trump, muy criticado por su manejo de la pandemia.
La Universidad Johns Hopkins, con sede en Baltimore, que lleva el recuento de referencia, informó que 200.182 estadounidenses han muerto y 6,86 millones se han infectado con el nuevo coronavirus.
Con 4% de la población mundial, Estados Unidos representa el 20% de sus muertes registradas por COVID-19 desde la aparición del virus en China a fines del año pasado.
En contraste con otros eventos en los que han muerto ciudadanos estadounidenses, las muertes por COVID-19 ya superaron cifras registradas en varios conflictos bélicos en los que participó este país: En la Primera Guerra Mundial fallecieron 116.516 estadounidenses; en la guerra de Vietnam, 58.220; en la de Corea, 36.574; en los atentados del 11 de septiembre, 2.977, y en las invasiones que se libraron luego de esos ataques en Nueva York, más de 7.000 soldados.