La Dirección contra las Violaciones a los Derechos Humanos de la Fiscalía, evidenció en Bucaramanga, una actividad ilícita que representó graves riesgo para la salud de niños que se beneficiaron del Plan de Alimentación Escolar, PAE.

Fernando Trujillo Gómez, alias El Padrino o El Gemelo, un comerciante de la región, era uno de los proveedores del PAE que vendía carne de caballo y de burro para que fuera suminsitrada en las raciones alimentarias del PAE.

Cada semana se vendían de dos a tres toneladas de esta carne. Esto dejó ganancias por más de 500 millones para los delincuentes. Esta carne se ministró durante poco más de una año a los menores.  Trujillo Gómez, en asocio con otras personas, compraba caballos y burros, muchos de ellos enfermos o muertos para sacarles carne y venderla para la alimentación escolar.