Esta semana fue viral el derribo de una estatua de Sebastián de Belalcázar en Popayán por parte de indígenas Misak. Después de un juicio simbólico lo encontraron culpable de genocidio y esclavismo por lo que decidieron quitar su estatua de lo que consideran es territorio sagrado.
Este hecho ha generado todo tipo de reacciones a favor y en contra. El alcalde de Popayán, Juan Carlos López, anunció que la estatua puesta de nuevo en ese lugar. Sin embargo, las medidas ahora van más allá y ofrecen recompensa por los indígenas que hicieron el acto de protesta.
En un video, el alcalde y el mayor general Jorge Luis Vargas, director de Seguridad Ciudadana de la Policía Nacional, anunciaron 5 millones de pesos de recompensa por los indígenas que derribaron la estatuta.