Un estudio, llevado a cabo por Mika Kivimaki del University College London, examinó el historial de consumo de alcohol de más de 130.000 personas. La revisión encontró una fuerte relación entre emborracharse en exceso y que las personas desarrollen demencia más adelante en la vida.

Para llegar a esas conclusiones, el equipo de Kivimaki cambió el enfoque al momento de estudiar los datos. En vez de analizar los efectos en términos de niveles promedio de consumo de alcohol a lo largo del tiempo, observaron los patrones de consumo. Por ejemplo, es diferente beber 20 cervezas en un periodo de dos semanas a beberlas todas en una sola noche.

“El consumo de grandes cantidades de alcohol en poco tiempo puede provocar niveles neurotóxicos de alcohol en la sangre, aunque estos episodios no se reflejan completamente en los niveles de consumo promedio”, explica Kivimaki.

No todos los participantes informaron haber bebido alcohol hasta el punto de perder la conciencia, pero más de 96,000 dijeron que sí. Además, alrededor de 10,000 dijeron que lo habían experimentado en los 12 meses anteriores.

Cuando se dio seguimiento a esos participantes, surgió una tendencia inquietante. La pérdida del conocimiento debido al consumo de alcohol se asoció con el doble de riesgo de demencia posterior, independientemente del consumo general de alcohol.

“Aquellos que informaron haber perdido el conocimiento durante los últimos 12 meses tenían el doble de riesgo de demencia [en comparación con]los bebedores moderados que no habían perdido el conocimiento”, explican los investigadores.

 

Información: Robotitus