El test más común para diagnosticar la COVID-19 es tan sensible que podría detectar fragmentos del virus que ya están muertos, según algunos científicos.

La mayoría de personas solo permanecen infectadas alrededor de una semana. Sin embargo, el diagnóstico podría seguir dando positivo semanas después. De acuerdo a un estudio de la Universidad de Oxford, este hecho podría estar sobreestimando la escala real y actual de la pandemia.

Pero por otro lado, advierten que otro tipo de test, con menos sensibilidad, corre el riesgo de no detectar todos los casos.

Información: BBC Mundo