La justicia de Ecuador confirmó anoche, en última instancia, la condena a ocho años de cárcel contra el expresidente Rafael Correa por corrupción, lo que significa su muerte política cuando aspira a participar en los comicios de febrero, según informó AFP.

El exmandatario pretendía presentarse como vicepresidente para las elecciones de febrero tras apelar su condena de ocho años de cárcel. Correa no ha pagado ni un día de dicha condena pues se encuentra prófugo de la justicia ecuatoriana y no ha ido al país.

Con esto, queda en firme su condena y además se le cierran las posibilidades de presentarse de nuevo a cualquier elección a cargos públicos.