Las abejas son nuestras grandes aliadas para polinizar las plantas. Y ahora, una investigación publicada en Nature Precision Oncology, sugiere que el pequeño insecto tiene el potencial de ayudarnos a combatir el cáncer.
Una molécula presente en su veneno puede inhibir el crecimiento de células cancerosas.
El veneno de abeja ha mostrado potencial en terapias médicas. Además, se sabe desde hace algún tiempo que tiene propiedades antitumorales, incluido el melanoma. Sin embargo, hasta ahora no se comprende completamente cómo funciona contra los tumores a nivel molecular.
Un nuevo estudio de laboratorio ha centrado su atención en ciertos subtipos de cáncer de mama. En especial en el cáncer de mama triple negativo, que es una afección extremadamente agresiva con opciones de tratamiento limitadas.
Los investigadores, liderados por la doctora Ciara Duffy, sometieron células cancerosas y células normales cultivadas en laboratorio al veneno de abejas. La investigadora comentó “El veneno era extremadamente potente”, y añadió: “Descubrimos que la melitina puede destruir completamente las membranas de las células cancerosas en 60 minutos”.
Cuando la melitina fue bloqueada con un anticuerpo, las células cancerosas expuestas al veneno de abeja sobrevivieron. Esto demuestra que la melitina era de hecho el componente del veneno responsable de los resultados de los ensayos anteriores.