El pasado lunes, un juez federal de Estados Unidos resolvió deportar a Salvatore Mancuso al Viejo Continente, tras cumplir una pena de 12 años por narcotráfico. El gobierno de Donald Trump solicitó, por medio del Departamento de Justicia, frenar el viaje del exparamilitar a Italia.
La Casa Blanca consideró que “la deportación a Italia resulta perjudicial para el interés del gobierno Trump”. Por eso, atendiendo una solicitud de Colombia, alistan su envío al país en las próximas semanas.
Sin embargo, Mancuso puede apelar esta decisión y quedarse en Estado Unidos. La decisión es de orden administrativo y, de acuerdo con nomas de la Ley de Inmigración y Nacionalización, tiene 14 días para apelar.
Además, le dejaron abierta la posibilidad de pedir que se frene su expulsión y se quede en Estados Unidos, a la luz de la Ley contra la Tortura y el trato Cruel.