Una ola de calor  sumada a los miles de rayos que han caído sobre suelo californiano han provocado centenares de incendios, los dos más grandes ya acabaron con 240.000 hectáreas.

Edificios calcinados, terrenos devastados, casas quemadas y por lo menos cinco muertos son lo que han dejado estos incendios a su paso.

En total son 300 incendios que recorren todo el estado y 119 mil  personas evacuadas, de las cuales muchas están sin refugio.

El gobernador estatal solicitó ayuda internacional, en especial a Australia y Canadá, ya que según él, allá se encuentran los mejores bomberos del mundo.