Después del anuncio de una nueva ronda de cuarentena por localidades en Bogotá, se presentaron protestas de comerciantes y ciudadanos de las siete localidades asignadas para el aislamiento obligatorio.
La alcaldesa Claudia López anunció que, entre el 16 y el 30 de agosto, Usaquén, Chapinero, Santa Fe, La Candelaria, Teusaquillo, Puente Aranda y Antonio Nariño estarán en cuarentena estricta. Esto significa más de un millón de habitantes en encierro.
Aunque algunos habitantes de las nuevas siete localidades en cuarentena pueden teletrabajar, hay otros que aseguran que un nuevo cierre estricto los afecta económicamente.