Desde el año 2017 se está trabajando en el desarrollo de una inyección anticonceptiva para hombres. Este año al fin podrá salir a la venta tras confirmarse que es efectiva y no tiene efectos secundarios.

Esta inyección se aplica directamente en un vaso que contiene al esperma cerca de los testículos. Tiene un polímero que inhibe la producción de esperma. Su efecto funciona durante 13 años, sin embargo si un hombre quiere restaurar el flujo de esperma antes, el polímero se puede eliminar o disolver.

Esta inyección tiene una efectividad del 97.3% y además en los voluntarios no presentaron efectos secundarios excepto contados casos en los que hubo brotes temporales de acné y aumento del deseo sexual.