El presidente de los Estados Unidos culpó ayer a los manifestantes del movimiento Black Lives Matter (Las vidas de los negros importan), de ser los responsables por el aumento de casos de COVID-19 en el país.
“Los casos comenzaron a crecer entre los jóvenes estadounidenses poco después de las protestas, que presumiblemente desencadenaron una relajación más amplia de los esfuerzos de mitigación en todo el país”, comentó el mandatario.
El presidente Trump también dio otras posibles razones de los aumentos en casos, como las playas, las reuniones en bares y los días festivos como el Día de los Caídos.