“Acuerdo”, anunció en Twitter el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, a las 5:31 a.m. del martes (10:31 de la noche del lunes en Colombia) al término de una cumbre que comenzó el viernes pasado por la mañana en Bruselas, Bélgica.

El acuerdo contempla la creación de un fondo de recuperación financiado con deuda común de 750.000 millones de euros, de los cuales 390.000 millones se desembolsarán en subvenciones y 360.000 millones en préstamos con el fin de ayudar a los países más afectados.

Para alcanzar el pacto ha sido necesario hacer concesiones a los autodenominados países “frugales” -Holanda, Austria, Dinamarca y Suecia-, a los que se sumó Finlandia, que han conseguido recortar el volumen de ayudas, tener mayor control sobre las mismas y mantener sus descuentos en la contribución al presupuesto.

Estos fueron los puntos más controvertidos de la negociación, junto a la propuesta para vincular la recepción de fondos del presupuesto al respeto al Estado de Derecho.

Los grandes países, Alemania, Francia, Italia y España, como la mayoría de los 27 que integran la Unión Europea, querían como mínimo 400.000 millones de euros en subvenciones, mientras que los frugales proponían 350.000 millones.

Finalmente, el compromiso se queda más cerca de la primera cifra, pero supone un recorte de 110.000 millones en las ayudas directas con respecto a los 500.000 millones de euros que propusó la Comisión Europea (más 250.000 millones en créditos).

Información: Pulzo