Termales El Otoño es una empresa familiar consolidada desde hace más de 35 años. Esta empresa se ha convertido para nuestra región en un gran símbolo de pujanza, esperanza y disciplina, pues ha logrado transformar e innovar en la forma de hacer turismo al ofrecer una experiencia de bienestar a los visitantes.
Hoy, como la mayoría de empresas, Termales El Otoño sufre a causa de la pandemia de la COVID-19. El virus la obligó a hacer un alto en sus actividades, pero esto no ha evitado que siga adelante con el sueño de construir un tejido social para que sus colaboradores no se vean tan lastimados y sigan recibiendo los beneficios que les da el pertenecer a esta organización.
Su propietario y gerente, Carlos Arturo Gallego es un ejemplo notable de tenacidad para toda la región. Con su trabajo ha logrando a través de su empresa posicionar el buen nombre del Eje Cafetero como un lugar de lujo “luxury” para propios y extranjeros.
Nuestra región es vista como símbolo de salud, paisajismo, avistamiento de aves, bienestar y un sin fin de experiencias que son posibles gracias a empresas como Termales El Otoño, que le ha dejado a lo largo de su historia, sonrisas, alegrías, salud, bienestar y momentos inigualables a todos los que se atreven a descubrirla.
En medio de esta pandemia, Termales El Otoño se esfuerza y continúa trabajando de la mano de “todas las fuerzas” de la región, para seguir consolidando nuestra ciudad como un ejemplo de pujanza. Este no es un momento fácil para la familia Gallego Cetina, pero en estas circunstancias ha sido donde han logrado demostrar de lo que están hechos.

Termales El Otoño
Con su duro trabajo han creado en el Eje Cafetero una marca única y claramente reconocible, con una gran labor social en la ciudad y un alto grado de filantropía y de empatía con los habitantes de esta zona del país. Con total seguridad, más pronto de lo que esperamos, esta empresa estará de nuevo operando y trabajando para garantizar el bienestar, salud y confort que la han caracterizado en sus 35 años de existencia.