El 1 de julio los hinchas del Once Caldas celebran lo que denominan “Día del Honor Caldense”. Esta es una conmemoración del título obtenido por el equipo de Manizales en 2004 frente a Boca Juniors, la Copa Libertadores de América.

Once Caldas, dirigido por el “Profe Montoya” logró llegar a la final del torneo contra todo pronóstico, venciendo a los equipos más grandes del continente. La final era frente al que venía siendo cuatro veces seguidas “Campeón de América”.

Boca Junior de la mano de Bianchi era el mejor equipo del continente para la fecha. Sin embargo, la esperanza de toda Colombia estaba puesta en los hombres del Once Caldas. El equipo de Manizales era un equipo pequeño, tenía dos estrellas, la última ganada en 2003.

El primer partido fue en Buenos Aires, la Bombonera estaba a reventar y los dirigidos por Montoya llegaban a buscar un empate para ganar el torneo en el Palogrande. Y lo consiguió, el primer partido quedó 0-0 en Argentina.

El partido de vuelta se jugó el 1 de julio de 2004 en el Palogrande. La final estaba abierta, pero el Once Caldas empezó ganando con un gol de media distancia que emocionó a todo el país. Sin embargo, minutos más tarde Boca Junior empató el marcador. El compromiso quedó empatado 1-1.

Todo se definiría en la tanda de penaltis. Los jugadores de Boca no metieron uno solo de los penales. El último fue atajado por Juan Carlos Henao, quien de inmediato salió corriendo a los brazos de sus compañeros que se bañaban con la gloria de ser los campeones de América.

Hoy 16 años, se recuerda la hazaña del equipo de Manizales, el que le dio a Colombia su segunda Copa Libertadores después de la obtenida por Nacional en los 80.