Este jueves los siete militares involucrados en el caso de violación de una niña indígena en zona rural de Pueblo Rico, Risaralda, admitieron su responsabilidad en el caso que tiene indignada a Colombia.
El fiscal general de la nación, Francisco Barbosa, afirmó que seis militares aceptaron su culpabilidad como autores materiales y un último soldado aceptó sus responsabilidad como cómplice. “A estos bandidos que mancharon su uniforme y mancharon la dignidad de la niñez en Colombia, se les solicitó medida de aseguramiento en centro carcelario por la gravedad de los hechos”, dijo Barbosa.
Los militares cuya identidad no ha sido revelada hasta el momento se presentaron hoy ante un juzgado en Pereira, donde la Fiscalía les imputó cargos por acceso carnal violento con menor de 14 años agravado.
La menor de 13 años, perteneciente al pueblo Embera Katío, fue secuestrada y violada el lunes pasado en el caserío de Santa Cecilia en el departamento de Risaralda por siete uniformados del Batallón San Mateo.