El presidente Sebastián Piñera afronta un fuerte escándalo por violar los protocolos por la COVID-19. El mandatario asistió al funeral de un tío suyo que murió de coronavirus. En el funeral hubo más gente de que el mismo presidente estipuló.
Bernardino Piñera, de 104 años tuvo una despedida común y corriente en un cementerio privado de Santiago de Chile. Incluso el presidente del país ordenó, contra todos los protocolos de bioseguridad, abrir el ataúd. En un video se ve que varios asistentes le recuerdan al mandatario que eso no se debe hacer.
El protocolo para entierros estipulado por el Ministerio de Salud de Chile establece un máximo de 20 personas y que el ataúd permanezca sellado. Ambas medidas fueron violadas por el jefe de Estado del país austral.